Frutos otoñales

Aunque no es tiempo de muchas floraciones, si lo es para los frutos. Tras las floraciones de primavera y verano, ahora se encuentran colgados de las ramas multitud de frutos que colorean junto con las hojas otoñales los campos y, porque no, nuestros jardines.

Frutos azules en otoño.

Hay multitud de frutos de diversos colores, todos ellos esperando ser comidos por las aves durante el otoño. Con esto consiguen atraer a los pájaros para reproducirse, ya que al comer las aves sus frutos dispersan las semillas que quedan intactas en el estomago de los pájaros, depositando así  junto a los excrementos las semillas a largas distancias.

Frutos de un espino blanco (Crataegus monogyna) ya sin hojas.
Otros sin embargo nos son más conocidos porque empleamos sus frutos en decoración, como es el conocido caso de los frutos de los acebos (Ilex Aquifolium), empleados para decorar los hogares en épocas navideñas.

Frutos del acebo (Ilex aquifolium)

Y algunas otras, producen la flor al mismo tiempo que fructifican, como es el caso de del madroño (Arbutus unedo), que para esta época produce grandes cantidades de frutos riquísimos en medio de la floración que dará frutos para el año siguiente.

La flor y el fruto del madroño (Arbutus unedo) se superponen en otoño.

Aunque algunas plantas sin frutos otoñales parece poco importarles el frío y producen cantidades de flores cuando es realmente encontrar plantas en flor como es el caso de multitud de brezos.

Floración invernal del brezo (Erica multiflora)